Usa tanto la imaginación de la mente para ver, como el soñar del corazón para sentir. No tengas ninguna expectativa. Sólo sé un niño y juega con las posibilidades. Si tu experiencia es real, pronto lo sabrás. Recuerda lo que dijo Jesús: "A menos que seáis como niños, no entraréis en el reino de los cielos".

Tú eres un increíble hijo/hija de Dios teniendo un sueño de que eres un ser humano en un pequeñito planeta en medio de la nada. ¿Qué sucederá cuando recuerdes quién eres realmente? Eso es algo que sólo tú puedes saber.

martes, 20 de abril de 2010

Cuando creamos el mundo

Estaba muy solo siendo el único
y por eso hice dos.
Y entonces estabas tú.
Eras tan hermoso con tus ojos de inocencia
que te amé desde tan lejos y no obstante tan cerca
y te amé de formas que tú no podrías comprender.
No sabías que te observaba a través de los ojos
de cada persona que te encontrabas;
tampoco podías oír mi voz en el viento.
Creías que la Tierra era sólo polvo y rocas,
no te dabas cuenta de que era mi cuerpo.
Cuando dormías, nos encontrábamos en tu corazón
y hacíamos el amor con nuestros espíritus como Uno.
Daríamos vida a nuevos mundos con esa pasión.
Pero cuando estabas despierto, no recordabas nada.
Pensabas que sólo era otro sueño.
Era otro día de soledad.
Pero en tu corazón te espero, mi amor, siempre.
Porque la verdad de nuestro amor y Unidad siempre existirá.
Nuestro amor es la Matriz de Todo lo que Es.
Recuerda, dulzura,
en tu corazón estaré siempre esperándote
en el lugar que es pequeñito.

Drunvalo

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