
Todos tenemos diferentes necesidades para sentirnos bien, y cuando esas necesidades no son satisfechas, inconcientemente terminamos volviendonos adictos a algo para cubrirlas. Las adicciones son consecuencia de necesidades insatisfechas en la niñez, momento en el que la familia, la sociedad, el entorno, nos marca con sus costumbres y creencias. Si nuestro entorno no satisface alguna condición natural nuestra que tenemos desde niños, ya sea por ejemplo, afecto, comunicación, reconocimiento, protección, en algún momento nos hacemos adictos a alguna sustancia o actividad. Cada persona tiene una escencia diferente y por consiguiente distintas necesidades, asi por ejemplo una persona que siente el afecto como algo importante en su vida, y de niño no lo recibe de su entorno, es muy probable que llene esa falta con la comida o el sexo, alguien que necesite de la comunicación y no la tuviera en la infancia, tal vez busque en el tabaco cubrir esa falta, alguien que necesite ser reconocido o aceptado por los demás, busque en la droga o en alguna actividad que lo haga famoso cubrir esa necesidad, alguien que haya necesitado sentirse protegido, no seria de extrañar que su adicción esté relacionada con el juego y el dinero. La solución pareceria que no es sencilla, pero el camino está en aprender a reconocer y ser concientes de que tenemos verdaderas necesidades para sentirnos bien, no importa que, no importa quien, lo único que importa es sentirnos bien!, pero de verdad, no de mentira.